Esta gargantilla, elaborada con plata de ley, combina la elegancia con la protección ancestral, adornada con piedras naturales de lapislázuli facetadas.
El diseño de la gargantilla integra dos poderosos símbolos de protección: el nudo de bruja y el Tetragrámaton, y en el centro una piedra de lapislázuli. El nudo de bruja, también conocido como nudo celta, representa la conexión con la naturaleza y la protección contra las energías negativas. Su diseño entrelazado simboliza la fuerza y la unión.
El Tetragrámaton, por otro lado, es un nombre sagrado en la tradición judía, que se cree que tiene un gran poder. Se compone de cuatro letras hebreas que representan la esencia divina.
El lapislázuli es una piedra conocida por sus propiedades protectoras y su capacidad para atraer la buena suerte., además ayuda a la comunicación, la sabiduría y la intuición.
Medidas:
Gargantilla de 40 cm con alargador a 43 cm
Piedras facetadas de 3 mm
Plata de ley